DANZATERAPIA


 
El ritmo puede ser audible o no, estar dentro o fuera de nosotros, pero existe plenamente en cada acto de nuestra vida”. María Fux.

  La danzaterapia permite desarrollar el lenguaje corporal y su expresión desde la vivencia creativa que ofrece la danza en su estado más puro, simple y natural, favoreciendo la unidad del Ser a través del trabajo personal y grupal.
     El o la terapeuta, si bien conoce de patologías, no se detiene en el síndrome o enfermedad, sino que trabaja con la persona que se mueve. Observa, propone, interviene, escuchar, es un puente para el encuentro con el propio cuerpo y mundo interno.

      Busca potenciar los “SÍ PUEDO” para que cada uno/a ocupe un espacio como protagonista de su propia transformación.
A través del movimiento y la danza en su sentido más amplio, se abren nuevos caminos de comunicación, donde las diferencias no son un obstáculo, ya que cada uno/a participa desde sus posibilidades compartiendo un lenguaje común a través de su cuerpo.
 
     En el trabajo de danzaterapia que incluye a adultos con diversas capacidades, surgen otras formas de relacionarse; a través de la mirada, el contacto, la música, la improvisación y objetos que median entre unos y otros. Se construye así desde las diferencias, accediendo a otras experiencias sobre el movimiento, el pensamiento, las emociones, en la relación con uno/a mismo/a y con los/as demás. 

 Beneficios.


A través de un proceso, la danzaterapia posibilita importantes beneficios.
Propicia un mayor estado de presencia y conexión con el aquí y ahora.
Favorece la sensibilidad, la escucha y la aceptación.
Desarrolla la expresión y la creatividad.
Aporta otras formas de comunicar y mejora los vínculos.
Favorece la integración en todos sus aspectos.
Transforma la percepción del límite en una posibilidad creativa.
Reduce el estrés y las tensiones.
Desarrolla la consciencia corporal.
Favorece un buen estado físico.
Mejora las funciones vitales del organismo.
Libera y renueva la energía del cuerpo.
Aumenta la confianza, la seguridad y el autoestima.

Mejora entonces la relación con uno/a mismo/a y con el entorno, en un camino hacia la armonía y el bienestar.



+ INFO SOBRE LA DANZATERAPIA
Aquí